El juego previo: Lo que haces antes de sentarte a la mesa es tan importante como el juego en sí.Hace un poco más de un mes invertí más de cinco horas escribiendo en mi página acerca del éxito. Puse mi ensayo al alcance de todos porque pensé que la gente lo encontraría interesante, pero la verdad es que lo escribí para mí. En resumen, me percaté de que el nivel más alto que se puede alcanzar en algo que valga la pena, ya sea en el deporte, en el póker, o hasta en el mundo de los negocios, requiere mucho más que talento.Claro, los mejores son personas talentosas. No podrían estar en la cima si no lo fuesen. Pero ellos también fracasan a menudo. Muchas veces se salen del camino, en algunos casos están mental o físicamente lesionados y no pueden funcionar al nivel al que estaban acostumbrados. A veces sencillamente no trabajaron lo suficientemente duro, cuando otras personas sí lo hicieron. Cuando dos personas extremadamente talentosas se encuentran cara a cara, la victoria será de aquel que lo desee con más intensidad.
A pesar de que creo que jugué bien en el Aussie Milions el pasado mes de enero, he pasado mucho tiempo pensando acerca del póker. Claro que lo hice bien, ¿pero jugué libre de errores? ¿Le saqué la mayor cantidad de fichas a mis oponentes cuando tuve la mejor mano? De pronto, el hambre de competir había regresado.
La gente se motiva de maneras diferentes. Algunas personas responden de la mejor manera cuando se les anima y apoya, mientras que otros toman un segundo aire cuando se los subestima. Yo siempre he encontrado mi motivación dentro de los grandes escenarios, cuando siento la mayor presión por hacer las cosas bien. Es una de las razones por las cuales solamente participo en eventos cuya entrada es igual o superior a los $10 000. En enero, me di cuenta que había perdido un poco de interés. Sí, había estado jugando bien, pero no estaba luchando por cada pozo. No le estaba dando al póker lo mejor de mí.
Existe un lugar de completa armonía y paz dentro del mundo del póker; con un poco de suerte te has encontrado allí en algún momento. Llegas a ese lugar cuando estás en “la zona”, cuando puedes ver todo con absoluta claridad y no existe la mínima duda en tus decisiones. En algunos casos botas par de 10´s y en otros casos subes la mano con 7-2. No estás siguiendo las recomendaciones de ningún libro, simplemente el instinto te guía y tomas las decisiones correctas.
Uno de los elementos más subestimados dentro del mundo del póker profesional es la preparación, las actividades que realizas antes de sentarte a la mesa. En un artículo de BLUFF de hace unos meses, Michael Binger habló acerca de la importancia de la actividad física en la vida de un jugador de póker y yo no podría estar más de acuerdo. Cuando uno se ejercita, sencillamente se siente mejor. Tu confianza aumenta, tu sangre fluye y estás más alerta. Hay cientos de estudios que demuestran que un incremento en la actividad física aumenta la actividad cerebral. Después de Australia, empecé a salir a correr y a ejercitarme junto a otros amigos. Binger dijo que él nadaba o se ejercitaba todos los días durante la SMDP, así que no es sorpresa que cobrara en ocho eventos.
Otro elemento crucial para poder entrar en “la zona” es jugar la cantidad adecuada de póker. No existe un número mágico porque es diferente para cada persona. Si juegas demasiado se te empiezan a escapar detalles importantes. Si lo haces muy poco es muy difícil mantener los sentidos suficientemente afilados. Hubo un tiempo en el que me daba pereza sentarme a jugar en línea, pero una vez que recuperé la pasión por el juego, almorzaba lo más rápido posible para dirigirme a las mesas y aniquilar a la competencia. Una cosa que sí me parece importante es no jugar póker el día antes de un torneo importante, como el evento principal de la SMDP, por ejemplo. No vale la pena arriesgarse. Cuando me inscribo en un torneo para ganar más de un millón de dólares, no quiero que una sesión amarga de póker abierto la noche anterior me haga dudar de mi juego el día del torneo.
Últimamente me he involucrado en la meditación. No es algo para todo el mundo, y les soy honesto cuando les digo que me es muy difícil mantenerme enfocado; pero es una habilidad que se aprende a desarrollar como cualquier otra cosa en la vida. Cada día antes del LA Poker Classic me apartaba de todo tipo de distracción y solamente me enfocaba en lo que tenía planeado hacer en el torneo. Practicaba mi respiración y mantenerme enfocado. Un par de horas antes de que el torneo iniciara me di cuenta en qué parte jugaría y entonces intentaba imaginarme sentado allí. Me veía jugando bien. Sé que les puede sonar extraño, pero les aseguro que hizo una diferencia enorme.
No llegué al dinero en LA, pero sí cobré en un torneo en el casino Bay 101, mi primer cobro en nueve largos meses. No estoy sugiriendo que cada persona adopte las mismas prácticas previas que yo aplico, el punto es que hay otros factores involucrados para alcanzar el éxito dentro póker que van más allá de lo que sucede solamente en la mesa.
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